Escape se estrenó el 3 de julio de 2024 en Corea del Sur, y solo dos días después en Estados Unidos, al que siguieron otros países, la mayoría del sudeste asiático. En su país, ocupó el primer lugar en la taquilla general el día de su estreno, convirtiéndose en la cinta más rentable del verano pasado en Corea del Sur. Tuvimos la oportunidad de conversar con su director Lee Jong-pil en el marco del Festival de cine de Sitges donde presentó la película.
CineAsia – Es un director que empieza trabajando en la comedia, el drama, la comedia romántica… Ha hecho también películas de época o “Sageuk” y ahora ha dirigido un thriller trepidante. Además ha sido actor y guionista: ha trabajado en televisión, en cine… ¡Es un hombre orquesta! ¿Qué es lo que más le gusta hacer?
Lee Jong-il – De la variedad de papeles que he hecho, me gusta todo. A mí me gusta la creatividad. Lo importante es el elemento resultante de la creatividad. No importa cuál sea mi función. Me gusta absolutamente todo.
C- Escape ha conseguido 2 millones y medio de espectadores, lo cual no está nada mal teniendo en cuenta cómo está el box office ahora en Corea. Ya ha conseguido superar lo que costó (el presupuesto inicial). Ha sido vendida a 150 países y seguramente va a quedar entre el top 10 de las películas más vistas en Corea este año. ¿Está satisfecho? ¿Ha conseguido el objetivo?
L- Sí. A mí personalmente no me importa mucho el número de espectadores, los rankings y las cifras. Simplemente quiero que no haya sido una pérdida y que la película haya conectado con el público. Que el público haya entendido mi mensaje. Entonces supongo que los números lo reflejan.
Como has mencionado, ha habido muchos contratos de distribución en el extranjero y quisiera explicar el origen de la historia de esta película. Se trata de un artículo que leí hace un tiempo sobre un joven del continente africano que, buscando una vida mejor, quería emigrar a Europa de una manera ilegal y estaba esperando en el aeropuerto para poder agarrarse a las ruedas de un avión y cruzar la frontera. Esa imagen me impactó tanto que de ahí desarrollé esta película con una historia universal. No es solo especial de Corea del Sur y la división del país. Es universal para todo el mundo, para ese joven africano y para cualquier persona que quiere mejorar su situación. Entonces, estos contratos de distribución tienen un buen significado para mí en este sentido de poder compartir el mensaje universal con todo el mundo. Y me gustaría que ese joven de África tuviera la ocasión de ver esta película. No sé si sabrá que todo empezó por él.

C- Eso es algo que nos llamó la atención cuando vimos la película porque, de la cantidad de films que hemos visto a lo largo de los años hablando sobre Corea del Norte y Corea del Sur, muchas veces siempre vemos los dos lados y siempre hay la relación entre uno y el otro. Qué bien está uno y qué mal está el otro, etc. Su película exclusivamente se centra en Corea del Norte y, además, no nos vende la imagen de qué “pobrecitos son y qué mal lo pasan en el Norte”, sino que se centra en el estamento militar de Corea del Norte y eso nos parece muy original. ¿Era esa su idea?
L- Pues sí, habéis visto exactamente mi intención. Casi todas las películas suelen tratar la relación bilateral entre los dos países con un personaje surcoreano, pero aquí más que mostrar la ideología del régimen norcoreano, el ambiente está limitado a Corea del Norte y no aparece ningún surcoreano. Si el tema hubiera sido la relación bilateral entre ambos países, habría sido muy coreano, pero al mostrar la película solo ambientada en Corea del Norte, se puede convertir en un tema universal que todo el mundo puede entender y asimilar. Esta historia, al final, se convierte en nuestra historia diaria: un amigo que está harto del trabajo en el que está, detesta levantarse cada mañana para ir y quiere salir de ese trabajo, tiene muchas ganas de escapar… Y no es fácil. He intentado que la película sea una reflexión al público sobre las condiciones de mi vida actual.
C- Pero hay otra cosa que hace que sea muy valiente y me gustaría que nos explicara el porqué. Yo creo entenderlo, pero me gustaría preguntarle por la relación homosexual que hay entre Koo Kyo-hwan y Song-Kang (nombre de los actores). Explícitamente hay una relación entre ellos. Exactamente no sé muy bien por está ahí, pero creo entender que, en un régimen como el de Corea del Norte (o en un régimen tan autoritario o antiguo como este) el que veamos sufrir al malo porque jamás va a poder tener una relación libre, también ayuda a entender mejor su sufrimiento y el por qué desesperadamente quiere atrapar al otro. Porque él quisiera estar en la piel del otro. ¿Eso es así?
L- Totalmente. Esta película es una huida. El primer protagonista (Lee Je-hoon) escapa del régimen, pero el segundo (Koo Kyo-hwan) escapa internamente de su mundo interior.
C- ¡Ah! Es decir, que la relación es la liberación de ese mundo opresor. La relación que mantiene con Song-Kang es prohibida, pero es la única manera de poder sentirse libre. Pero, a la vez, cuando el personaje principal escapa, para él también es un alivio porque ya no tiene que perseguirlo.
L- Exacto. Con el triunfo de la huida del primer personaje, él también consigue su libertad interna.

C- Me parece muy valiente que haya retratado una relación homosexual con unos actores tan importantes y conocidos. ¿Cómo los convenció? Porque sé que la sociedad surcoreana tampoco es que sea muy abierta a ello.
L- Lo has visto muy bien. Mucho público coreano, después de ver la película, no se ha dado cuenta de la relación homosexual entre estos dos personajes. Muchos piensan que solo son rivales. Pero mi intención también fue la de crear esa relación latente. No lo muestro tan claro en la película. He dejado intencionadamente esa ambigüedad para que cada uno lo interprete a su manera.
C- ¿Y cómo llegan estas tres estrellas al proyecto?
L- En el caso del primer actor, necesitaba un personaje obsesionado o muy firme con su creencia/pensamiento. Repasando la filmografía de Lee Je-hoon, su personalidad y su forma de interpretar, me pareció muy apropiado. El actor como persona se parece mucho al personaje. Así que lo contacté para proponérselo. Y, al mismo tiempo que rueda películas comerciales, está muy interesado también en películas independientes.
El segundo personaje tenía que ser un perseguidor, pero no el típico “malote”, sino que debía tener también algo interior que se pudiera desarrollar a través de la película. Y Koo Kyo-hwan lo tiene.
Con Song-Kang, su personaje era para completar al otro. En un principio había ideado una figura femenina, pero lo cambié a un hombre para que no fuera otro cliché. Para dar mayor impacto debía ser hermoso y noble. Song-Kang es de la misma empresa que Koo Kyo-hwan, así que ha sido una colaboración especial, un cameo.
Una entrevista de Gloria Fernández y Mar Riera (CineAsia) en Sitges 2024
La película, Escape, puede verse dentro de la sección Panorama del Korean Film Festival el sábado 6 a las 16:30h en la sala Lee Chang-dong.